Una
visión Transcompleja de la paz
RESUMEN
La paz es un hecho social, sienta sus bases
epistemológicas en los conflictos. Pero podemos sentirla, percibirla y
pensarla. La paz y su construcción, forma parte de la complejidad. Como resultado de acontecimientos
catastróficos, como los ocurridos en el siglo XX y lo que se siguen sucediendo
en el siglo XXI, surge la necesidad de repotenciar la investigación conducente
a la aproximación a la paz, como las vías de solucionar conflictos. En
consecuencia, se requiere un nuevo modo de producción de conocimiento en el
ámbito de la paz. Consideramos que las investigaciones sobre la paz pueden ser
redimensionadas a través de la transcomplejidad.
Palabras claves: Paz, Investigación,
Transcomplejidad.
ABSTRACT
Peace is a
social fact, feel its epistemological bases in conflicts. But we can feel it,
perceive it and think it. Peace and its construction, is part of the
complexity. As a result of catastrophic events, such as those that occurred in
the 20th century and what is still happening in the 21st century, there is a
need to re-empower research leading to the approach to peace, as the means of
resolving conflicts. Consequently, a new mode of knowledge production in the
field of peace is required. We believe that research on peace can be resized
through transcomplexity.
Keywords: Peace, Research,
Transcomplexity.
Introducción
La paz es un hecho social, desde la
perspectiva Durkheniana, una creación de los seres humanos. Ligada a sus
orígenes. La paz como una invención social, sienta sus bases epistemológicas en
los conflictos. Pero podemos sentirla, percibirla y pensarla. Como hecho social
la paz y su construcción, forma parte de la complejidad. En este sentido, para
comprender y avanzar por el sendero de la paz, se requiere hacer uso de enfoques
que permitan la integralidad. Cabe considerar, que la transcomplejidad nos
permite visiones para aproximarnos a la paz y conformar su ámbito
epistemológico, gracias a la transdiciplinariedad necesaria para abordar un
campo tan fascinante, que ha provocado que emerja de la praxis la perentoria
necesidad de crear formas de solucionar los conflictos cada vez más complejos,
en un mundo globalizado donde se ha puesto en riesgo la existencia de la
especie humana y su entorno.
Como es indicado por Muñoz (2001), después
de haber estudiado conflictos étnicos, entre religiones, el hambre, la pobreza,
la explotación económica, la marginación, diversas formas de violencia, podemos
afirmar que entendemos más sobre la violencia que de paz. El mismo autor antes
citado destaca que se valora más la paz, pero se piensa más en la violencia.
Indefectiblemente la paz y la violencia son elementos constitutivos de la
realidad social.
La paz como objeto de estudio
Como resultado de acontecimientos tan
catastróficos, como los ocurridos en el siglo XX y lo que se siguen sucediendo
en el siglo XXI, marcados por dos guerras catalogadas como mundiales, y una
posterior carrera armamentista de producción de armas nucleares y
convencionales, la humanidad ha sido puesta al filo de su desaparición, su
extinción. Es así, como surge la necesidad de repotenciar después de todos
estos acontecimientos la investigación conducente a la aproximación a la paz,
como las vías de solucionar conflictos.
En efecto, la paz es considerada como un
objeto de estudio científico, surge la Irenología como ciencia que estudia la
paz. Aun así, son múltiples las aportaciones que se hacen desde diferentes
disciplinas para comprender o al menos aproximarse al fenómeno social de la
paz. Es innegable que después de los
años cuarenta del siglo XX, la experiencia de haber destrozado casi todo un
continente y haber aniquilado dos ciudades del Japón por el nefasto accionar de
sendas bombas nucleares, hizo que de estas prácticas surgiera la praxis y por
ende una visión de conciencia de que la violencia podía llevar a la humanidad a
su fin.
Adicionalmente, es necesario reconocer que
para el estudio de la conducta humana se han utilizado los aportes de múltiples
disciplinas, con el fin de enriquecer el conocimiento que se tiene sobre la
violencia, los conflictos y la paz. Sin embargo, existe la necesidad de ir más
allá de la simple generación de conocimientos que en la mayoría de las
ocasiones son aislados o presentados desde perspectivas diferentes sin relacionarlos.
La paz y la guerra se presentan como
antónimos, este binomio donde la paz debe ser la consecuencia de la guerra, la
paz la vía donde se pueden encontrar las soluciones para el conflicto, generó
una primera denominación como lo ha sido La Paz Negativa, fundamentada y
desarrollada en el concepto de ausencia de guerra o como una situación de
no-guerra. Durante los años cincuenta hasta los setenta, del siglo XX, prosperó
esta tendencia en el estudio de la paz. El desarrollo armamentista, el
neoimperialismo, la bipolaridad de poderes entre los Estados Unidos y la
extinta Unión Soviética y la guerra fría, sustentaron el desarrollo de la Paz
negativa.
De igual manera, a finales de los años
setenta se comienzan investigaciones sobre la paz y surge otra tendencia que se
denominara La Paz Positiva, esta concepción de la paz se orienta hacia la
justicia, con el fin de enaltecer valores positivos y perdurables, se ocupa de
la solución de las necesidades más cercanas a los seres humanos, tales como: el
hambre, pobreza, falta de servicios básicos, vivienda, entre tantos. A la par,
se trabaja en lo que se denominó Violencia Estructural ubicada en los sistemas,
en la injusticia social, relacionada con la dependencia, desigualdades, entre
otras y relacionadas entre sí.
En este contexto, autores como Muñoz
(2009) presentan otra posibilidad, de una paz inacabada, que tiende hacia, una
Paz Imperfecta, que se ubica entre la Paz Negativa y la Paz Positiva, entre la
usencia de violencia y el predominio de la Justicia. Esta propuesta, concibe
paces positivas a pequeña escala interaccionadas, se crean instrumentos para
abordar la conflictividad en sus diversas escalas, con un potencial muy
adecuado para comprender los fenómenos humanos.
El enfoque integrador transcomplejo y la
paz
Las múltiples aristas que tiene la paz, la
violencia y los conflictos, indican las dimensiones de su complejidad. La
violencia, la injusticia, está presente en cualquier actividad humana, en la
economía, hacia la naturaleza, hacia otras especies, en el orden social, en las
formas como los seres humanos estructuran sus vidas. Pero es indudable, que
todos estos aspectos se interrelacionan. Como ejemplo podemos citar, la
degradación del hábitat tanto de la especie humana, como la de otras especies
que conviven en este planeta, la violencia ejercida en un afán de supuesto
progreso ha limitado la calidad de vida tanto de los seres humanos como la de
otros seres vivos alterando el equilibrio ecológico.
En consecuencia, se requiere un nuevo modo
de producción de conocimiento en el ámbito de la paz, donde se debe integrar,
se debe ir más allá de la creación de disciplinas y se debe intercomunicar las
que ya existen, en un afán de atender a la complejidad de la paz, entendiendo
que es una realidad múltiple y diversa. La investigación debe apuntar hacia la
flexibilidad, lo inacabado (la Paz Imperfecta) el uso de multimétodos, pero
también, no desdeñar la tolerancia, la visión Transcompleja para el estudio y
la investigación de la paz debe estar sustentado en múltiples puntos de vista.
Precisemos lo siguiente, de acuerdo a la
Declaración de la Conferencia Internacional sobre Transdisciplinariedad (2001:84)
citado por Perdomo (2017), la transcomplejidad es un constructo que se origina
en la vinculación transdisciplinariedad y complejidad y las características más
notables de la transdisciplinariedad son: rigurosidad, apertura, tolerancia y
compromiso hacia la resolución de las diferencias.
En atención a lo expuesto, consideramos
que las investigaciones sobre la paz pueden ser redimensionadas a través de la
transcomplejidad. En consecuencia, se deben aplicar los siguientes principios
determinados por Villegas (2017) Transepistemológicos: Complementariedad
epistémica, sinergética relacional, reflexividad, dialógica recursiva e
integralidad y los principios Transmetodologicos: complementariedad
metodológica, trabajo en equipo, reflexión acción, diálogo transcomplejo y
nuevo lenguaje. Como se expresó al inicio, la paz y su construcción forma parte
de la complejidad y, por lo tanto, los mecanismos de investigación deben estar
acordes con esa realidad.
Referencias
Comins, Irene (2002),
"Construyendo la paz, una perspectiva interdisciplinar y
transdisciplinar", en Convergencia. Revista de Ciencias Sociales,
núm. 28, Toluca, México: Universidad Autónoma del Estado de México.
Galtung, Johan (1981),
"Contribución específica de la irenología al estudio de la
violencia", en AA.VV., La violencia y sus causas, París: Unesco.
Galtung,
J. (2003). Paz por medios pacíficos. Paz y conflicto, desarrollo y
civilización. Bilbao: Gernika Gogoratuz.
Muñoz,
Francisco (2001), La paz imperfecta, Granada: Universidad de Granada.
Perdomo, W., Salazar,
S., Pérez, R., Rodríguez, J., Ruiz, B. y Villegas, C.(2017). Comprendiendo la
Transcomplejidad. Red de Investigadores de la transcomplejidad.Venezuela:REDIT. Disponible en : https://es.calameo.com/read/0046341448ef300491818. Consultado:
1/05/20019
Villegas,
C (2015). La transcomplejidad: un enfoque emergente para la producción de
conocimiento complejo y transdisciplinario. Disponible en : https://es.calameo.com/read/00278437999ed5f86529c Consultado: 1/05/20019